domingo


Te resta el corazón. Expulsas, escupís, arrancas todo lo que lo hace ser.
Y por qué seguír fingiendo cuando las espinas de lo que te fascina no hacen más que daño y lo que se lleva el viento no son más que rosas.
Arrinconarse. Llanto tan profundo, casi solemne. Cuando te dije que lo rompería fue de pura certeza y cuando te dije que no me importaba fue de pura inconsciencia.

Arrinconar, triplicar, saborear el color para poder fanfarronear.
Tenés satisfacción por lo bello. La mediocridad arrasa en un mundo en el que el interior del envase no satisface su exterior.
Tentate. Vos vas a poder desilusionarte con tanta fachada.
Histérica por tanta desemosión. A tientas recuerdo lo que fue, lo que imaginé y cómo vine. Inventando excusas para no tener que recorrer lo que se mantuvo pendiente, casi a caer.
Te sentís así cuando te estás borrando, la desaprensión es la alegría del inútil.

viernes

Actuás como si estuvieras adentro de un cajón. Parece que no sentís, que no ves, que no creés. Parece como si nada te importara realmente, cinco metros bajo tierra, con los gusanos carcomiéndote el cerebro y ahí estás vos, dejándote digerir. Y qué pasa si te dieras cuenta de que nadie ni nada nota tu presencia por la pérdida de tu propia credibilidad y de pronto te encontraras sola, arañando desesperadamente la materia que te impide respirar?

lunes


Es una vergüenza el que tengamos que morir tanto por no saber cómo manejar la inconsciencia. Se deja llevar, se toma de la mano y se deja llevar. No la quitás por que querés, la quitás para entender más y al final lo único que te dá vida es cuando sos un poco más inconsciente de lo normal.
Si te vas, te quedas sin estación. Pero qué importa si el tren siempre frena?

miércoles


A cuenta quedaron todos los besos y abrazos prometidos, las caricias en el pelo, los malos tragos. La deuda es infernal, pero el dolor ya sedió. Sabés, vos sabés muy bien que fui la que creíste que iba a estar con vos hasta el final. Siempre voy a quererte, esté donde esté, estés donde estés, quiero que sepas que te guardó un lugar que no pretendo que ocupes jamás, pero que hace ilusión a todo lo que te faltó pagar.